El alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, lideró un dialogo con la prensa en la ciudad de Quito, y junto al alcalde, Pabel Muñoz; el presidente de CONAGOPARE Pichincha, Andrei Iza; y los prefectos de Azuay y Pichincha, Juan Cristóbal Lloret y Paola Pavón, encabezo la rueda de prensa donde se pronunciaron públicamente sobre la propuesta de reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), que actualmente se debate en la Asamblea Nacional.
Las autoridades expresaron su preocupación por los efectos que esta normativa podría generar en los gobiernos autónomos descentralizados y, especialmente, en la ejecución de programas sociales en todo el país.
Durante una rueda de prensa, el alcalde Cristian Zamora señaló que comparte el objetivo de reducir el gasto corriente y mejorar la eficiencia administrativa, y recordó que en el Municipio de Cuenca este proceso ya se ha aplicado con resultados positivos.
“Luego de casi tres años de gestión hemos logrado reducir el gasto corriente y, al mismo tiempo, incrementar los servicios a la ciudadanía. En 2025 registramos el mayor número de obras en la historia de Cuenca”, afirmó.
No obstante, advirtió que la reforma, tal como está planteada, cambia el concepto de gasto de inversión y traslada al rubro de gasto corriente proyectos sociales clave en áreas como salud, educación, deporte, seguridad y atención social.
Programas como los comedores comunitarios, los centros educativos municipales, las escuelas deportivas, la atención a mujeres víctimas de violencia, así como los estudios técnicos para obras y proyectos de seguridad, dejarían de ser considerados inversión pública.
Esta situación obligaría a municipios, prefecturas y juntas parroquiales a recortar programas sociales para cumplir con la regla fiscal que exige un 70 % de inversión, lo que, según Zamora, afectaría directamente al componente social del país.
Además, advirtió que la aprobación de la reforma sin cambios reduciría la flexibilidad financiera de los gobiernos locales y podría provocar la paralización de obras ante eventuales retrasos en las transferencias del Gobierno Central.
“Queremos reducir el gasto corriente y hacer más obra pública, pero esta reforma debe construirse de manera consensuada. Pedimos al presidente de la Asamblea Nacional y a la comisión correspondiente que escuchen a quienes administramos los territorios”, enfatizó.
Finalmente, el alcalde de Cuenca exhortó a alcaldes, prefectos y presidentes de juntas parroquiales del país a unirse para defender los proyectos que benefician a los sectores más vulnerables.
“No nos oponemos a la eficiencia ni a la inversión, pero no podemos permitir que se sacrifiquen los programas sociales que sostienen a los más vulnerables del Ecuador”, concluyó.