Como parte de las acciones de preparación y prevención frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño y la declaratoria de alerta roja nacional, el Municipio de Cuenca, a través de la Dirección de Gestión de Riesgos, desarrolla un simulacro de emergencia por movimientos en masa e inundaciones en las parroquias Chaucha y Molleturo, así como por un evento sísmico en la ciudad de Cuenca.
El ejercicio permite fortalecer la coordinación entre las instituciones de respuesta, los gobiernos parroquiales y las comunidades, poniendo a prueba los protocolos establecidos para el monitoreo, alerta, evacuación preventiva, atención a la población y movilización de recursos.
Durante el simulacro se activan mecanismos de coordinación institucional y comunitaria, con la participación de entidades del GAD Municipal de Cuenca y sus empresas adscritas, los GAD parroquiales de Chaucha y Molleturo, el GAD Provincial del Azuay, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Infraestructura y Transporte, entre otras instituciones.
Uno de los principales objetivos es evaluar los tiempos de respuesta, la comunicación interinstitucional, los procesos de evacuación preventiva, la atención a personas afectadas y la capacidad de movilización de recursos.
El ejercicio contempla escenarios de lluvias intensas, incremento de caudales, movimientos en masa e inundaciones en Chaucha y Molleturo, relacionados con los posibles efectos del fenómeno de El Niño. Además, se desarrolla un escenario de sismo en la ciudad de Cuenca, que activa la respuesta de las entidades públicas y organismos competentes.
La jornada también fortalece el trabajo con las comunidades, priorizando la protección de la población vulnerable y el uso de rutas de evacuación y zonas seguras previamente identificadas.
Como parte del ejercicio, se activa el COE Cantonal y, posteriormente, el COE Provincial, lo que permite consolidar información, identificar necesidades y coordinar recursos y acciones de respuesta de manera articulada.
Al finalizar el simulacro se realiza una evaluación integral para identificar fortalezas, brechas y oportunidades de mejora, con el propósito de continuar fortaleciendo la preparación institucional y comunitaria.